dimecres, 25 de novembre del 2020

Salvando lo que se pueda

Hacía tiempo que quería coserme salvaslips de tela. Lo tenía muy decidido a principios de año y llegó la pandemia. Así que me tocó esperar.

Son muy cuquis!

No quería hacer experimentos de confinamiento, así que hasta septiembre no pude pasar por Cal Joan para hablar con Anna y recibir todos sus consejos. Fui como premio a una semana muy complicada y de grandes decisiones, así que volví con alguna compra extra.

Probando, probando!

Me decidí por probar la franela y el rizo de bambú, ya que no tenía claro cual me resultaría más cómoda. Entre esta capa y el algodón tipo Patchwork lleva una pieza de muletón de cáñamo. Por suerte no necesito mucha absorción, ni siquiera cuando uso la copa, ya que no me da problemas de pérdidas. Las dos opciones me han parecido geniales y muy cómodas, pero me quedo con la franela, ya que es mucho más fácil de coser y quedan más finitos.

Los triunfadores

Me ha parecido increíble que no se notan nada una vez que te acostumbras (tardas dos minutos aproximadamente).

No sé hacer curvas "rectas"

No os perdáis el tutorial sobre compresas que tiene Anna. Os quedan claros todos los conceptos y seguro que os animáis también vosotras. Yo he hecho una adaptación del patrón que ella propone y me han quedado geniales.

Estoy encantada con el resultado, con no generar tantos residuos y con poder participar en el MIMI del Club de las Malas Costureras de esta semana.

diumenge, 22 de novembre del 2020

Costura urgente en dos años

Vuelvo por aquí con una costura de simpleza absoluta que tenía pendiente desde hace años. Ya os enseñé este hule fantástico al que le quería poner bies. Sé que lo podía usar sin él y ponerlo en algún momento, pero ya nos conocemos. Si lo llego a cortar, ya nunca lo habría puesto.

Estrés a tope

La “suerte” me trajo un confinamiento absolutamente en solitario, lejos de familia y amigos, así que me dediqué a estas cosas pendientes. Por suerte tenía una sábana verde que iba a ser ideal para usar el aparato de hacer bies pendiente de estrenar desde hacía cuatro años.

Tengo que decir que “gracias” a las mascarillas, el aparato en cuestión acabo echando humo.

Da el pego
Con bies y a lo loco!

Una costura muy resultona y sin ninguna dificultad. Bueno, alguna sí que tuve

Dos agujar que me cargué

Y como no hay que leer con el estómago vacío…

No quiero correr riesgos

Hay que hidratarse bien

Y por fin, a finales de junio, tuve contacto alguien de mi entorno!!!

Le gustó el hule

Y por fin puedo seguir con el sarao #12meses12telas de Marujadas de Peluchona

Lo llevo mejor de lo que parece

Alguna idea de qué hacer con los restos de hule?

dimecres, 22 d’abril del 2020

TARAreando

Contra todo pronóstico, aquí estoy de nuevo, y si antes no tenía fotógrafo, ya os podéis imaginar ahora, en pleno confinamiento…

Y me hace mucha ilusión que sea para enseñaros mi chaqueta Tara porque es un fantástico patrón que nos regala (otro más, porque no para) Imilce de Manos Revoltosas con un tutorial genial. Además nos da las instrucciones para poder sacar el patrón si no tenemos impresora, cosa que me vino perfecto.
No parece hecha por mi
Las que ya me conocéis sabéis que tengo dos problemas principales en costura (ya digo principales, porque tengo muchos otros): elegir la tela y el cuello. Al final la tela escogida fue una que “me obligaron” a comprar mis amigas en Encants, que está muy alejada de mis gustos, porque tiene flores y casi parece alegre.
Es de chica
Las instrucciones son tan claras que hasta yo las he entendido y después de muchas dudas con la tela del cuello (gracias por la ayuda en instagram) me encanta como ha quedado el contraste. Le da un toque elegante y serio que me encanta y así no me parece que llevo tantas flores.
No puedo dejar de mirar
Lo mejor de todo es que la pude estrenar con un compromiso ineludible el sábado pasado y aunque me iban a hacer “pupita” llegué la mar de contenta y encantada con mi chaqueta nueva.
A donar sangre bien contenta
Como sé que disfrutáis con mi punto friki, aquí me veis intentando hacerme fotos yo sola, sin trípode ni palo, así que usando cajas, libros y un poco de cinta adhesiva. Y además, como soy un genio de la comunicación, lo he hecho en un día nublado, que así va más acorde con mi estilo.
Ponte gafas de sol, a ver si cuela...
Y lo mejor de todo es que puedo participar en MiMi del Club de las Malas Costureras y de paso en el fantástico sarao #12meses12telas de Marujadas de Peluchona


dimecres, 16 d’octubre del 2019

Tres en uno, pero que son dos

Todas conocéis a Mi Rincón de Mariposas y su gran generosidad al crear fantásticos patrones accesibles a todo el mundo. Pues el post de hoy está dedicado a ella y a mi gran amiga (y archienemiga) Cris de Cose Prima Cose.

Cris tiene dos virtudes que admiro: ningún miedo a meter tijera y su capacidad de coser a ojímetro puro y que le salga todo bien. Cuando yo sea mayor quiero ser como ella, o al menos seguir teniéndola cerca para consultarle dudas, jajaja. De esa capacidad para adaptar las cosas a sus necesidades, hace dos años creó el patrón perfecto para el verano, inspirada en dos fantásticos patrones de MRDM: el Papallona y el Estiu.
Barrido de emergencia vale, pero planchar ya me parecía excesivo
Y así hemos llegado hasta aquí. En un fin de semana intenso en mi casa con Fils&Draps y Cris (intenso de hablar y comer, pero también trabajamos un poco...) copiamos el "Papallona Estiu" y aquí tenéis mi producción casi en serie.
NOTA MENTAL: no enrollarte tanto en la introducción...
Tras cinco intentos de foto, aquí la menos patética
El primer intento fue en negro, porque las cagadas se ven menos, evidentemente, y quedé muy contenta con el resultado, aunque el cuello se me abría un poco y me caía el tirante. Nada grave pero algo molesto si en el trabajo tienes que hacer muchos movimientos repetitivos de brazos (léase ordenar libros).
La menos peor. Fotógrafos, venid a mí!!
Así, que Cris, en su infinito conocimiento me dijo: pues en la siguiente lo retocas! Y con esta capacidad para cambiar el mundo tal y como lo conocemos, me hice otra con una tela que me tiene loca pero no me atrevía a cortar.
Cuando posar haciendo el tonto es tu estado normal
Me flipan las rayas, ya lo he dicho. Y cuando vi esta tela no pude no comprarla, así que era la ocasión perfecta para la camiseta perfecta. Me propuse casar las rayas (nunca lo había hecho) y se puede decir que fue un éxito absoluto en un lado, y casi absoluto en el otro. Y por suerte al llegar a mi punto débil, el cuello, tenía a Fils&Draps y a Cris para aconsejarme que no lo hiciera en negro como yo quería.
El matrimonio perfecto existe!!
La camiseta es fantástica, aunque el bajo se me dobla para arriba. Según mi madre tengo que hacer el bajo más grande, aunque no sabe nada de costura, así que le voy dando vueltas al tema. La abertura del cuello estaba algo mejor, aunque todavía se podía mejorar, así que me decidí por otra tela. La decisión era fácil porque suelo ir fatal de ropa (soy muy desastre) y no había mucho que pensar.
No me digas que vaya más atrás que la liamos
Por fin el tema del cuello está controlado y es la camiseta perfecta para ir cómoda y fresca en verano, y sin estar pendiente de cómo te queda, porque queda siempre bien.
Ideal para disimular todo lo disimulable
Las tres camisetas son de un punto fantástico y muy suave que compré en Cal Joan hace al menos dos años (a mi ritmo, para variar) y se cosen muy bien y al lavarlas se quedan como nuevas. Y como estoy un poco alucinada con mi ritmo de publicación últimamente, enlazo con el #mimi de esta semana de las chicas del Club de Malas Costureras .


dimecres, 9 d’octubre del 2019

Telas peligrosas

Empecé en la costura con el Patchwork. Me encantaba y podía pasarme horas dedicada a elegir telas (sigo siendo un desastre con eso) y decidiendo puntadas, hilos, patrones...

El patch requiere mucho tiempo y dedicación, y hay algo esencial para que todo ese tiempo y dedicación no se vayan a freír espárragos en un periquete: lavar las telas antes de usarlas. Yo fui de esas mentes privilegiadas que no lo hacían y se han llevado más de un disgusto al lavar algo acabado y ver colores mezclados.

Pero aprendí la lección y después de pasar un verano lavando todas mis telas a mano una por una quedaron unas cuantas relegadas al montón de las telas peligrosas que hay que usar en tonterías que no requieran horas de costura.
Que no os engañen: son unas traidoras!!
Lo gracioso del caso es que ahora no tengo demasiado tiempo para dedicar al patchwork y he acabado usando más las telas para desechar en proyectos prácticos que no las telas preciosas para hacer creaciones magníficas. La historia de mi vida, vamos...
Todo en su lugar (al menos para la foto)
Me gusta comer algunas cosas con palillos y me gusta tener los míos propios de bambú. De ese modo los puedo usar cuando yo cocino y también puedo dejar de usar los desechables que te ofrecen en algunos comercios. Pero era un rollo encontrarme los palillos con el resto de cubiertos, cuando es algo que no necesito a diario. Así que estuche al canto, y aprovechando la emoción, otro estuche para unos cuchillos de uso menos habitual. Las telas destiñen todas (el forro naranja incluido) y las cremalleras son recicladas de unas maletas del trabajo que se rompieron.
La foto es casi más grande que el estuche...
Necesitaba un mini estuche para llevar algunas cosas en el bolso: "pendrives" varios, toallita humeda de emergencia, papeles, condón caducado... Lo típico. Así que después de vencer la pereza de ponerme a buscar una cremallera mini entre mi caja de reciclados, me decidí. No sé por qué no lo hice antes. Las telas son monas y el día que lo tenga que lavar, perderán toda la "monez".
Cosas de chicas
Y como siempre he sido de dejar lo mejor para el final, la costura más útil del mundo si tenemos en cuenta que trabajo rodeada de niños. Si me preguntan qué llevo en la bolsita, les pongo cara de espía rusa y les digo que llevo "cosas secretas de bibliotecarias". Y se quedan encantados con la respuesta!!
Cosas secretas y chungas
Lo mejor de estos proyectos, a parte de la rapidez y de que no te preocupas mucho de cómo queden (eso libera mucha tensión inicial), es que puedo reciclar materiales que voy juntando de desarmar bolsos, maletas, cordeles de regalos... Y que además gasto las telas malditas que no puedo usar en otras cosas. Y como estoy en racha de publicar, aprovecho para enlazar con el mimí de esta semana del las chicas del Club de Malas Costureras.