diumenge, 8 de març de 2009

De troca en troca...

En nuestro último viaje a Argentina, el pasado agosto, F insistió en regalarme una ovilladora. Yo no le veía mucha utilidad, porque todavía estaba en mis inicios tejeriles (dicho así parece que ya tenga mucha experiencia), pero él recordaba a su abuela usándola y creía que me podía ir bien. El caso es que hasta el otro día no me dio por utilizarla, y suerte que F recordaba cómo se montaba, porque no tenía ningún tipo de instrucción.
La verdad es que ha resultado ser muy divertido, y sobre todo muy rápido. Se puede hacer un ovillo en unos 40 segundos y además quedan con una forma que se mantiene firme mientras lo utilizas. Es genial.


Y aquí tenéis la ovilladora...

... y una muestra del típico patriotismo argentino.


3 comentaris:

Trufete ha dit...

Pues no tenía ni idea que tenías una ovilladora... A parte de hacer ovillos, tiene algún uso alternativo?

Belén ha dit...

jo també en tinc una! i m'encanta fer-la servir i la forma dels capdells...
ens veiem aquesta tarda no? (espero no tenir cap imprevist) i parlem de la manta.

petons

greta ha dit...

jolines yo no tengo.

un petonet