dijous, 26 de febrer de 2009

Mireu allà dalt...

Aquí tenéis mi primer amigurumi, que, por el momento, viene a ser como mi primer hijo. La verdad es que al principio da un poco de miedo esto de ganchillear en tres dimensiones, y cuando empiezas tienes la sensación que siempre te lo van a tener que explicar todo pero, un día, cuando menos te lo esperas, empiezas a ver la luz al final del túnel, y observas todo lo que te rodea con otros ojos.
Es importante ser fuerte cuando llegas a este punto, porque en realidad tienes ganas de dejarlo todo para ponerte a dos manos con la lana y el ganchillo, y transformarlo todo, pero si consigues superar esa fase, te calmas y ves que no hay tiempo material para hacer todo lo que te gustaría.

De momento sólo lo he convencido para que enseñe la colita... o a lo mejor sale así porque todavía no le he cosido los ojos al pobre, y lleva ya esperándolos más de dos meses.

3 comentaris:

Belén ha dit...

vaaa, dona no et facis de pregar i ensenya'l una mica més... que té molt bona pinta!!

Dani ha dit...

Claro!!! Enseñalo to'!!! aunque yo ya lo he visto, es tope graciosete...

greta ha dit...

No te hagas la remolona y enseña más...

fins dilluns